Unidades especializadas

Unidad del Pie y estudio de la Pisada

La podología estudia y trata las afecciones del pie incluyendo procedimientos de cirugía menor. El podólogo es un profesional sanitario que utiliza los siguientes tratamientos:

El podólogo es un profesional sanitario que utiliza los siguientes tratamientos:

  • Quiropodología: estudia y trata las afecciones dérmicas y de las uñas mediante técnicas físicas o mediante la farmacología.
  • Biomecánica: estudia la estática y dinámica humana con técnicas exploratorias manuales y sistemas informatizados que ayudan a un diagnóstico más preciso.
  • Ortopodología: trata las deformidades y afecciones de los pies mediante la confección de férulas y plantillas a medida.
  • Ortesiología digital: trata deformidades y afecciones de los dedos de los pies mediante ortesis de silicona.
  • Cirugía podológica: mediante técnicas de cirugía menor se tratan trastornos biomecánicos, deformidades de los pies y patología ungueal.

Los campos de actuación son también diversos y requieren conocimientos específicos para su especialización. Estos son algunos ejemplos:

  • Mejora rendimiento y tratamiento de lesiones en deportistas
  • Patologías del pie del anciano
  • Podología pediátrica
  • Estudio de patologías laborales
  • Diseño de material ortopédico personalizado
  • Estudio de la marcha
  • Tratamiento de las patologías del pie
  • Cirugía menor
  • Cuidado del pie de riesgo, como el pie diabético
  • Estudio de la patología reumática del pie

 

 

Estudio informatizado de la marcha

Quedan lejos los años en los que un estudio de la marcha se basaba únicamente en hacer caminar al paciente por un banco, donde se podía valorar el apoyo de la planta del pie en el reflejo de un espejo situado debajo del recorrido del paciente. Mediante la informática podemos valorar el tipo de apoyo plantar del paciente de forma precisa y cuantificable. Por ejemplo mediante el Sistema USB2 de footscan® podemos realizar mediciones en estática y dinámica a través de una plataforma de presiones conectada al ordenador, que compara los resultados de cada individuo con una base de datos.

¿Para qué se utiliza el estudio informático de la marcha?

El ojo humano, aunque esté entrenado, presenta sus limitaciones a la hora de observar movimientos precisos y puntuales. De igual forma que en el tenis se utiliza el "ojo de halcón” para discriminar si la pelota toca el suelo dentro o fuera de la cancha, en los actuales estudios de la marcha se emplean plataformas que valoran y cuantifican cómo es el apoyo de nuestros pies.

Saber si una zona del pie contacta y en qué grado lo hace en cada momento preciso es complejo. A través de la plataforma de presiones se capta este apoyo, que el ordenador traduce en una imagen en movimiento. Estos datos se pueden cuantificar, sirviendo al profesional para interpretar y contrastar con la exploración clínica.

La plataforma permite mediciones estáticas y dinámicas, en dos y tres dimensiones, así como cálculo y comparación de presiones, ángulos, rangos de movimientos, etc. Es decir, una infinidad de datos que ayudarán a un diagnóstico y tratamiento más precisos.

¿Para quién es conveniente hacer un estudio de la marcha?

A nivel preventivo puede ser útil para todas las personas, evaluando los puntos débiles que podrían acarrear patología en el futuro. Si observásemos por ejemplo una sobrecarga muy marcada en alguna zona del pie o un movimiento patológico podríamos considerar empezar un tratamiento para evitar que se lleguen a generar problemas.

También en pacientes con problemas vasculares o neurológicos que generan mala circulación o falta de sensibilidad, ya que en estos casos cualquier pequeño problema en la marcha puede generar complicaciones importantes, que pueden evitarse si se identifican precozmente. Algunos problemas como la diabetes típicamente pueden asociarse a secuelas en los pies, que pueden llegar a ser graves e incapacitantes.

Es aconsejable el estudio en deportistas, ya que presentan una mayor frecuencia de lesiones. Aunque muchas de estas lesiones se deben a traumatismos, en bastantes casos son consecuencia de una marcha patológica. El cuerpo humano está dotado de mecanismos precisos parar conseguir un ahorro energético, que los músculos trabajen adecuadamente o que las articulaciones funcionen con precisión. A menudo nuestra postura no es perfecta y esto repercute en problemas en el trabajo muscular y articular. En los deportistas, que realizan movimientos repetidos, exigentes, intensos y precisos durante sus entrenamientos y desempeño, los músculos, tendones y articulaciones son puestos a prueba. Las posibilidades de fatiga o degeneración ante desajustes que en otras condiciones serían menores, se incrementan exponencialmente. Determinando estos trastornos biomecánicos podemos actuar tempranamente y ajustar el entrenamiento, previniendo así lesiones por trabajo inadecuado de las estructuras.

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