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Unidad de Neuroterapias: Biofeedback y Neurofeedback

El Neurofeedback y el Biofeedback son modos de entrenar el cerebro y las funciones del organismo, para llevarlas a un equilibrio más saludable.

En el Neurofeedback se registra la actividad eléctrica cerebral, a través de un electroencefalograma (EEG) cuyos datos son cuantificados y evaluados, reforzando la actividad saludable e inhibiendo la que es disfuncional. Frente a lo que se pensaba hace unos años, el sistema nervioso tiene una gran plasticidad, puede evolucionar y mejorar incluso a edades avanzadas.

En el Biofeedback se sigue un procedimiento parecido, pero se orienta a disminuir la tensión muscular, regular la tensión arterial, o modificar la función de órganos específicos.

 

Procedimiento

Tras una evaluación personalizada, se programa el tratamiento del paciente por el especialista. Las sesiones duran entre media hora y 45 minutos, en los cuales la persona está viendo imágenes en una pantalla y escuchando sonidos. Estas imágenes y sonidos refuerzan o inhiben la actividad eléctrica del cerebro en las frecuencias y zonas seleccionadas.

El paciente no ha de hacer nada, simplemente trartar de estar presente y prestando atención a la pantalla, sin preocuparse por el resultado. El terapeuta le ayudará a entender el procedimiento y el cambio se irá produciendo de modo progresivo. La frecuencia de las sesiones es variable, pero ha de realizarse como mínimo una o dos veces a la semana.

 

Aplicaciones

A través de estos tratamientos podemos conseguir que nuestras emociones estén más reguladas, y aumentar nuestra capacidad para entenderlas y modificarlas. La atención, la ansiedad, el estado de ánimo, pueden mejorarse con el entrenamiento. También podemos influir en muchas funciones corporales, aliviando la tensión muscular, los dolores de cabeza, las molestias digestivas, la tensión arterial, etc. Personas sanas recurren a estos tratamientos para mejorar su bienestar general, afrontar mejor el estrés o ser más eficaces en deportes, actividades artísticas o laborales.

Entre las patologías clínicas, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es en el que se han realizado más estudios científicos. La Sociedad Americana de Pediatría ha reconocido desde 2011 al Neurofeedback como uno de los tratamientos recomendados para el TDAH, considerando que puede aportar los mismos beneficios que los medicamentos, considerados hasta entonces el tratamiento de elección.

Otros cuadros en los que se ha comprobado un efecto importante son las adicciones, sobre todo el alcohol y el daño cerebral. También hay bastantes estudios en trastorno por estrés postraumático, ansiedad y depresión. El número de investigaciones y publicaciones va en aumento, con resultados prometedores en cuadros como los trastornos del espectro autista, la fibromialgia, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), etc.

Neurofeedback y Biofeedback con garantía clínica

Asistimos en estos últimos años a una proliferación de aparatos para uso doméstico basados en ondas cerebrales o sistemas que se venden como Biofeedback de relajación. Estos sistemas llevan a cabo un registro muy general y poco preciso de la actividad cerebral y sus efectos son poco consistentes.

Aunque captar determinadas frecuencias de onda es relativamente fácil, discriminar esta actividad y programar un entrenamiento específico para el estado del paciente es mucho más complejo y requiere una valoración especializada. Lo que puede ser adecuado para un paciente, puede ser perjudicial para otro. Por ejemplo, muchos aparatos se basan e la idea simplista de que las ondas alfa producen relajación, pero estimular la producción de ondas alfa en algunas personas puede llevar a un empeoramiento de los síntomas. Otros sistemas que se venden como Neurofeedback están basados en determinadas "energías” que no han demostrado poder ser medidas ni entrenadas.

Existen sistemas de Neurofeedback que registran ondas cerebrales, pero la decisión del tipo de tratamiento que ha de hacerse no la toma un especialista, sino la propia máquina. Se trata de aparatos que comparan el cerebro del paciente con una base de datos y hacen que el funcionamiento de ese cerebro se acerque a la media. Este sistema ha sido muy criticado ya que muchas personas con un excelente funcionamiento cognitivo y emocional tienen patrones de actividad cerebral muy alejados de la media. No es necesario que todos tengamos cerebros idénticos, el sistema nervioso tiene mucho que ver con lo que nos hace especiales y únicos y el tratamiento ha de ajustarse a nuestra individualidad.

Otros sistemas que también se autodenominan Neurofeedback siguen métodos que no han sido desvelados y operan sobre fenómenos cerebrales aún por estudiarse. Los efectos de dichos tratamientos son inciertos y no tienen más aval que el de las personas que los ha propuesto y los comercializan.

Es fundamental que el entrenamiento se lleve a cabo con aparatos validados científicamente y por personal cualificado. El cerebro es nuestro órgano más delicado, e influir sobre él requiere las debidas garantías. Todo el reconocimiento que a nivel de investigación ha obtenido el neurofeedback no respalda todos los sistemas que hemos descrito, sólo los tratamientos con base clínica, llevados a cabo por especialistas con conocimientos en el sistema nervioso central y siguiendo procedimientos estandarizados

Nuestro equipo de Psiquiatras y Psicólogos especialistas en Neurofeedback y pertenecen a la Asociación para la Investigación y Desarrollo en Neuroterapias y son miembros de la Biofeedback Federation of Europe y la International Society for Neurofeedback and Research. www.neuroterapias.org

Neurofeedback personalizado

El modo de sacar más partido a estos tratamientos y prevenir efectos adversos es adaptarlos con precisión a la situación de cada persona. Aparte de la evaluación clínica y neuropsicológica, el mapeo cerebral con qEEG nos permite adaptar los tratamientos e ir cambiando los protocolos de intervención conforme evoluciona el estado de la persona.

Este mapeo cerebral de modo aislado sirve también como prueba diagnóstica en la evaluación de TDAH, daño cerebral y diversas patologías psiquiátricas y neurológicas.

En este mapa puede verse actividad beta en la zona posterior del cerebro (el color rojo refleja la activación más alta). Esta actividad es de frecuencia rápida y cuando aparece de modo tan marcado en las áreas posteriores, suele ser un indicador de ansiedad. Otros pacientes con síntomas similares, pueden tener patrones de actividad diferentes y requieren planificaciones distintas de tratamiento.

Otro ejemplo de la importancia de un estudio previo puede verse en las imágenes siguientes, correspondientes a dos niños con diagnóstico de TDAH y síntomas similares

La imagen de la izquierda muestra actividad theta (lenta) en la parte anterior del cerebro (frontal), uno de los patrones más frecuentes de TDAH. Sin embargo, el protocolo más utilizado en TDAH no funcionaría con el caso de la derecha, que aunque tiente también TDAH, presenta otro de los patrones encontrados en este trastorno: actividad alfa (también lenta, pero de otra frecuencia) en la zona media del cerebro.

Duración del tratamiento: un entrenamiento cerebral

Entrenar un músculo, adquirir flexibilidad, mejorar una habilidad, aprender a tocar un instrumento o a hablar un idioma, son aprendizajes que necesitan práctica y constancia. Aunque el Neurofeedback tiene una gran intensidad y potencia, son necesarias bastantes sesiones para que una función se modifique y un tiempo de mantenimiento suficiente para que el efecto se haga permanente.

Neuroterapia y Psicoterapia

Dependiendo de la situación de cada individuo, puede ser aconsejable combinar el tratamiento de Neurofeedback con sesiones de psicoterapia tradicional. Por ejemplo, en pacientes con dificultad para manejar sus emociones, aunque el tratamiento con Neurofeedback mejorará la regulación emocional, la persona puede necesitar ayuda del terapeuta para gestionar los cambios que va experimentando. Los individuos con cuadros postraumáticos pueden precisar sesiones orientadas al trabajo con los recuerdos traumáticos de modo específico. En personas con tratamiento farmacológico, el psiquiatra puede necesitar hacer ajustes de la medicación conforme se van consiguiendo cambios con el entrenamiento con Neurofeedback o Biofeedback. Los niños con TDAH pueden necesitar un trabajo de estimulación cognitiva, de apoyo psicopedagógico en sus dificultades de aprendizaje o de terapia orientada a sus problemas emocionales, de relación con los demás y de autoestima. Para saber si estos tratamientos son aplicables en su caso, consulte a nuestros especialistas.

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