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Unidad de Cefaleas

Unidad de Cefaleas

La migraña es un trastorno crónico que viene determinado genéticamente y que se caracteriza clínicamente por episodios recurrentes de cefalea. La frecuencia, intensidad y duración de estos episodios dolorosos es muy variable, oscilando entre pacientes que presentan una crisis de migraña cada 6 meses hasta aquellos que sufren 6 ó más crisis de migraña mensuales. Evidentemente, la repercusión que tiene la migraña para la vida del paciente es muy diferente dependiendo de la situación clínica en la que se encuentre un determinado paciente.

Durante muchos años se ha considerado que poco se podía hacer para tratar o prevenir la migraña. Al tratarse de un proceso determinado genéticamente, es muy frecuente que los pacientes con migraña nazcan y se desarrollen en el contexto de familias con migraña. Esta situación hace que se transmita la idea de que la migraña ni tiene curación y que por tanto hay que sufrirla toda la vida. Los pacientes se acostumbran al manejo de una serie de analgésicos que les ayuden a mitigar el dolor y rara vez solicitan ayuda médica. Es frecuente que en diversas etapas de la vida realicen cambios de fármacos analgésicos a medida que éstos van perdiendo eficacia en el alivio del dolor.

En los últimos años se está produciendo, de forma lenta y progresiva, un cambio en la mentalidad de los pacientes migrañosos que viene condicionada por un cambio. Desde hace 20 años se conocen con mayor precisión cuáles son los mecanismos que se producen el cerebro y en la circulación cerebral que condicionan la aparición y desarrollo de una crisis de migraña. Se han descubierto nuevos fármacos que son específicos para tratar las crisis de migraña.

Estos avances en el conocimiento de la migraña han supuesto que actualmente se considere a la migraña como una "enfermedad específica que precisa un tratamiento específico”, olvidando la situación previa de "proceso doloroso inespecífico que sólo precisaba analgésicos”. Por otro lado, el paciente con migraña comienza a tener conciencia del problema personal que padece y la sociedad comienza a reconocer el problema social que genera la migraña y el sufrimiento del paciente migrañoso.

Se han realizado estudios a nivel internacional que evalúan la discapacidad que condiciona la migraña y la alteración que provoca en la calidad de vida del paciente. Además se ha evaluado el gran coste social y laboral que condiciona la migraña. Baste reconocer que la migraña afecta al 16% de mujeres y 7% de varones con edades comprendidas entre los 14 y 55 años. Se trata, sin lugar a dudas, de uno de los mayores problemas de salud que afectan a la población adulta joven.

Uno de los puntos de más interés es el tema de la automedicación y del abuso de medicación analgésica y ergotamínica que acabarán condicionando en la mayoría de los casos una transformación o cronificación de la migraña, así como la aparición de cefalea relacionada con el consumo de estos fármacos. En esta situación clínica, denominada cefalea crónica diaria, se produce una merma en la calidad de vida del paciente difícilmente observada en otras enfermedades.

La educación del paciente migrañoso, así como un cambio de actitud en la asistencia médica a estos pacientes es fundamental para lograr un buen control de la migraña. El correcto diagnóstico y tratamiento de estos pacientes, con la adecuada combinación de tratamientos sintomáticos y preventivos, logra un buen control de las crisis migrañosas en el 80-90% de los casos, mejorando la calidad de vida de estos pacientes y retornando de forma rápida y eficaz al paciente a su actividad social y laboral.

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